3 hallazgos de marzo: de vivir 50, de poetisas y despertares

Captura de pantalla 2016-03-09 a las 11.52.10Vive 50. La libreta de los 50 retos

Los 50 son un año especial para la mayoría de nosotras. Algunas lo llevan bien y otras, peor. Espero llevarlo muy bien cuando me toque pero, por si acaso, ya me he apuntado la idea que se le ocurrió a Neus Arqués (escritora y analista digital) para celebrar y disfrutar al máximo de ese año: proponerse cincuenta experiencias, cincuenta sueños a realizar a lo largo de esos doce meses. Encuentros, retos, viajes, lo que sea que te motive a ti. Dice que el resultado fue espectacular (y me lo creo). Aprendió muchísimo, se lo pasó fenomenal, y luego, compartió la idea con otras amigas. De ahí surgió Vive Cincuenta”, una libreta con instrucciones prácticas, en forma de ideas, sugerencias o preguntas para cumplir esos cincuenta sueños, que ella vende en su web, aunque supongo que si eres imaginativa y le dedicas un ratito, te serviría cualquier libreta en la que apuntar y guardar después las experiencias. Yo me lo imagino como una especie de Scrapbook, en el que quedaran plasmados con todo tipo de detalles (textos, fotos, objetos) los mejores recuerdos de ese año.

Cien de Cien y todas imprescindibles

Con este hallazgo he hecho un poco de trampa porque lo conocí hace un tiempo pero quería compartirlo con vosotras igualmente. Cien de Cien es un proyecto (también se edita en papel, Ed. La Bella Varsovia)  impulsado por la joven poeta Elena Medel, empeñada en rescatar y reunir poemas de mujeres poetas españolas del siglo XX que fueron olvidadas o, que según ella, no recibieron el reconocimiento que se merecían. Os sorprenderá la cantidad de mujeres poetas que han pasado desapercibidas en este país, y también la calidad de sus poemas. A mí me gustan muchas, Susana March, Ángela Figueres AymerichPino Betancor , Blanca Sarasúa, María Cegarra, y tantas otras que he descubierto aquí. Mi enhorabuena a Medel por el esfuerzo y el enorme trabajo que debe haber detrás.
Reproduzco un poema de Pino Betancor (Sevilla, 1928 – Las Palmas de Gran Canaria, 2003)

Leer más3 hallazgos de marzo: de vivir 50, de poetisas y despertares

De retos y propósitos

Captura de pantalla 2015-11-09 a las 20.01.26Desde hace mucho tiempo, cada año me reservo un momento para mí entre Año Nuevo y Reyes para pensar en lo que me gustaría hacer el año que comienza. La típica lista de retos o propósitos, vamos. Empecé haciendo listas bastante largas y quizás algo difusas (tipo: ser feliz… mmm ¿feliz? ¿qué significa eso? ¿no lo era ya?). Luego, gracias al entorno laboral en el que he trabajado mucho tiempo, empecé a elegir, reducir y concretar mucho más mis propósitos. Tenía una lista para mis retos profesionales, otra para mis retos personales y otra para mis retos en relación con los demás (familia, amigos, etc). Un poco lío, lo sé. Todavía eran demasiados y lo normal era olvidarme de la mayoría de ellos antes de acabar enero.

Quisiera decir que he conseguido no marcarme objetivos para este año. Que lo que haga o consiga, bienvenido sea. Que si de verdad quiero algo, iré a por ello, con objetivos o sin ellos. Que viva la emoción y lo inesperado a la vida ¿verdad?

Pero yo soy incapaz porque me conozco. Necesito tener unas mínimas líneas marcadas y, ya si eso, salirme de ellas para luego regresar. Por eso, ahora me fijo dos o tres propósitos, no más. Dos mejor que tres. O uno, incluso. Propósitos que sean realmente significativos y puedan marcar una diferencia en mi vida entre hacerlos y no hacerlos (el de hacer más deporte lo he dejado por imposible; sé que es bueno para mi salud, pero estoy aburrida de incumplirlo año tras año, lo cual significa que no me motiva lo suficiente). Propósitos que pueda cumplir y que, al echar la vista atrás a finales del 2016, pueda decir: me lo propuse, hice esto o aquello para conseguirlo, funcionó o no funcionó y lo conseguí (o quizás no). Pero que no se queden en las típicas buenas intenciones.

Uno de ellos va a ser reforzar mi relación de pareja. Los hijos, los trabajos, la rutina, las aficiones respectivas… mil cosas nos distraen cada día, impidiéndonos estar cerca en todos los sentidos. Y esas cosas se notan, sobre todo después de más de veinte años. De repente un día, lo miras y piensas que no hay diferencia entre estar con él o sin él. Y ahí empieza lo malo, como diría Javier Marías. El amor, si no se cuida, se escurre por mil rendijas de nuestra vida cotidiana, y vuela a su aire como un globo que se ha escapado de nuestra mano.

Leer másDe retos y propósitos